Una maestra guiando a un grupo de niños al frente de la iglesia mientras la congregación los observa.

Dejad a los niños venir a mí

En nuestras iglesias, los niños no son algo secundario. El domingo, mientras se predica, los niños tienen un mensaje propio, dirigido por un maestro, donde aprenden acerca de Jesús.

Jesús recibió a los niños

En los Evangelios, la gente le presentaba a Jesús a sus niños pequeños para que los bendijera. Sus discípulos trataban de impedirlo. Jesús se indignó y llamó a los niños para que vinieran a Él.

Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

Marcos 10:13-16, RVR 1960

Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron. Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

Mateo 19:13-14, RVR 1960

Esta es la invitación que queremos que cada niño de nuestra iglesia escuche: ven a Jesús.

Los niños presentan la armadura de Dios al frente de la iglesia, con una maestra ayudando.
Una maestra hablando con un grupo de niños al frente de la iglesia mientras el pastor toma una foto detrás de ellos.
Los niños se reúnen cerca del púlpito mientras la congregación aplaude.

Por qué enseñamos a los niños

Dios quiere que los niños oigan su palabra

Cuando Moisés mandó a Israel congregarse para la lectura de la ley, los pequeños estaban incluidos, para que la oyeran y aprendieran.

Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.

Deuteronomio 31:12-13, RVR 1960

La fe se transmite de una generación a la siguiente

Dios pidió a su pueblo que contara a sus hijos lo que Él había hecho, para que cada nueva generación pusiera en Dios su confianza.

No las encubriremos a sus hijos, Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo. Él estableció testimonio en Jacob, Y puso ley en Israel, La cual mandó a nuestros padres Que la notificasen a sus hijos; Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos, A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios; Que guarden sus mandamientos.

Salmos 78:4-7, RVR 1960
Una maestra guía a niños pequeños al frente de la iglesia mientras otros observan.
Una maestra conversa con un grupo de niños al frente de la iglesia.

La enseñanza comienza en casa, y la iglesia está a su lado

La Biblia da a los padres el primer lugar en la enseñanza de sus hijos. El mensaje para niños está para acompañar a los padres en esa tarea, no para ocupar su lugar.

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Deuteronomio 6:6-7, RVR 1960

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Efesios 6:4, RVR 1960
Una maestra junto a niños que sostienen espadas de papel, con flores en el púlpito al frente.

Lo que los niños aprenden temprano permanece con ellos

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Proverbios 22:6, RVR 1960

Timoteo es un ejemplo. Pablo le recordó que desde la niñez había sabido las Sagradas Escrituras.

Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

2 Timoteo 3:14-15, RVR 1960
Una niña con vestido blanco leyendo una hoja de papel.

Soldados de Jesús: aprendiendo la armadura de Dios

En una lección, los niños aprendieron acerca de la armadura de Dios y la mostraron a toda la iglesia. Llevaban un casco, una coraza, un escudo, un cinturón y una espada, cada uno marcado con lo que representa. Se pusieron al frente con un letrero que decía «Soldado de Jesús».

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

Efesios 6:13-17, RVR 1960

Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.

2 Timoteo 2:3, RVR 1960

La espada del Espíritu es la palabra de Dios. Por eso queremos que los niños aprendan la Biblia: es la espada que Dios pone en sus manos.

Cuatro niños al frente de la iglesia con espadas de papel y un letrero que dice "Soldado de Jesús", con la letra de un canto en la pantalla.
Niños al frente de la iglesia con un letrero y espadas de papel mientras suena un canto en la pantalla.
Una maestra ayudando a una niña con una hoja mientras un niño pequeño con armadura verde de papel está a su lado, con el pastor detrás del púlpito.
Un niño con casco y coraza verdes hechos a mano de la armadura de Dios, con un escudo de papel, y una niña a su lado.

¿Preguntas sobre el mensaje para niños?

Escribe al pastor Leonardo por WhatsApp al 646 107 2193 (se abre en una pestaña nueva).

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Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Énfasis añadido.